Estudiantes del Magíster en Éticas Aplicadas UC presentan su investigación en publicaciones y conferencias académicas

10 de Noviembre 2025

Ximena Cuzcano y Alejandro Bustos, quienes ingresaron a la primera versión del magíster en marzo de 2025, han desarrollado trabajos académicos destacados aplicando conocimientos obtenidos en el programa de postgrado interdisciplinario impartido por el Instituto de Éticas Aplicadas, la Facultad de Filosofía y el Instituto de Ciencia Política de la Universidad Católica. Ximena Cuzcano: “La ética no está en los manuales” En la […]

Gráfica con el fondo gris, en el lado superior izquierdo, el texto: Magíster en Éticas Aplicadas 2025, con el fondo gris oscuro y amarillo. En el lado inferior derecho, las fotos de los estudiantes Ximena Cuzcano y Alejandro Bustos.
Imagen: Estudiantes del Magíster en Éticas Aplicadas Ximena Cuzcano y Alejandro Bustos.

Ximena Cuzcano y Alejandro Bustos, quienes ingresaron a la primera versión del magíster en marzo de 2025, han desarrollado trabajos académicos destacados aplicando conocimientos obtenidos en el programa de postgrado interdisciplinario impartido por el Instituto de Éticas Aplicadas, la Facultad de Filosofía y el Instituto de Ciencia Política de la Universidad Católica.

Ximena Cuzcano: “La ética no está en los manuales”

En la edición número 61 de la revista VeritasXimena Cuzcano, junto a Constanza González-Véliz, publicó el artículo “Análisis del abuso de aplicaciones deepfake y su impacto en la violencia digital de género en América Latina y el Caribe”. El estudio analiza el auge de aplicaciones de este tipo, enfocándose en su disponibilidad, facilidad de uso y los riesgos que representan en contextos de desigualdad estructural y violencia digital de género.

La investigación demostró que las aplicaciones deepfake no son meras herramientas técnicas, sino expresiones concretas de estructuras de poder que, lejos de ser neutras, refuerzan la violencia digital de género.

“Tuve la necesidad de investigar ese tema a partir de distintos casos de deepfake sexuales que se conocieron en países de América Latina. Pero pronto comprendí que ninguna solución meramente técnica sería suficiente. Durante años había pensado que lo tecnológico resolvería los problemas de la sociedad, hasta que empecé a ver que el problema era estructural, es decir, el entorno es el que hace posible este tipo de violencia. Por eso, más que buscar un nuevo algoritmo o detector, quise generar evidencia a través de datos para mostrar que el daño no está en el uso aislado de la herramienta, sino en la cultura que la produce y normaliza”, explica la estudiante proveniente de Perú.

Su investigación nació en un momento de convergencia entre su experiencia técnica como ingeniera en ciberseguridad y lo aprendido en el Magíster en Éticas Aplicadas. “Me sentí muy motivada al poder integrar la ética y la tecnología en una misma conversación. Hasta ese momento, había entendido la investigación como recolección de datos y evidencia empírica, pero con este trabajo descubrí que los datos también hablan de valores, estructuras y desigualdades. Esa comprensión, que nació en las clases del Magíster, se trasladó directamente a la escritura del artículo”, señala.

A partir de su trabajo en ciberseguridad, Cuzcano cuenta que en un inicio el proyecto estaba centrado en los datos, en mostrar números, porcentajes y tendencias, pero debido a las lecturas y discusiones en clase, pudo darle otro sentido a la evidencia.

“Esta experiencia académica me permitió aplicar teorías éticas a contextos reales como este, articular argumentos y, sobre todo, preguntarme por la dignidad de las personas detrás de los datos. La aproximación a la ética recibida, no como un conjunto de normas sino como una práctica de pensamiento contextualizada, resultó en un artículo que, además de describir un problema, lo interpela moralmente”, destaca.

Cuzcano valora haber podido dar un nuevo sentido a algo que ya no lo tenía para ella: pensar que todas las respuestas se podían resolver con tecnología. “Ahora sé que una herramienta refleja siempre el fin y las perspectivas de quienes la diseñan. Lo decisivo no es el objeto, sino el contexto moral de su uso. Lo mismo ocurre con las tecnologías digitales, por ejemplo, los deepfakes sexuales son una amenaza con impacto desproporcionado hacia las mujeres. No es un problema del ámbito técnico, es una forma de violencia de género facilitada por la tecnología”, refiere.

La estudiante, parte de la primera cohorte del magíster, asegura saber ahora que “la ética no está en los manuales, sino en las decisiones cotidianas. Me emociona seguir profundizando en este aprendizaje el próximo año y continuar integrándolo en mi día a día”.

Alejandro Bustos: “El conocimiento que he adquirido hace mucha falta en mi profesión”

Entre el 28 y 30 de octubre, se realizaron las XXIII Jornadas Internacionales de Psicología Educacional(JIPSE) 2025 “Alcances, desafíos y oportunidades de la psicología educacional: Inclusión, equidad y pertinencia”, organizadas por el Departamento de Psicología de la Universidad de la Frontera y la Asociación Nacional de Psicólogos Educacionales.

En el evento, que se llevó a cabo en Pucón, Región de la Araucanía, participó el estudiante del Magíster en Éticas Aplicadas, Alejandro Bustos, quien presentó su investigación, realizada junto a Raúl Zuleta Cortés, “IA en el currículo escolar: una perspectiva desde las éticas aplicadas”.

El trabajo propone pensar la inclusión de la inteligencia artificial (IA) en el currículo desde una perspectiva ético-política, no como un llamado moralista ni un ejercicio de denuncia, sino como una invitación a la reflexión profesional, a la praxis en el sentido freireano (2015): como reflexión y acción orientadas a la transformación.

Refiriendo a los conocimientos adquiridos en éticas aplicadas, el ingeniero en informática señala que “en particular dos campos disciplinares aportaron cierta base para la ponencia: la ética de las profesiones y la ética de la IA. El primero, ya que el planificar la enseñanza o el uso de IA en el contexto educativo requiere reflexionar sobre la profesión de la psicología educacional y, el segundo, pues incorpora la concepción sociotécnica de la IA, como una tecnología que no es neutra, que moldea valores y que tiene el poder de transformar la concepción de lo posible. Incluso el currículo también es sujeto de convertirse en un artefacto técnico susceptible a los mismos problemas”.

Este trabajo es el resultado de su búsqueda de conocimiento, herramientas y metodologías en el magíster que le permitieran abordar problemáticas de su disciplina base, la Ingeniería en Informática, que trascienden lo técnico. Se trata de problemas que no pueden ser resueltos o analizados desde una perspectiva meramente técnica y que es la que prima en este sector.

“El conocimiento que he adquirido hace mucha falta en mi profesión, ya que en general se tiene una visión bastante tecnificada de esta y muchas problemáticas no pueden ser resueltas desde esta perspectiva”, concluye Bustos.

Foto de la primera generacion de estudiantes del Magíster en Éticas Aplicadas.
Foto: Estudiantes de la primera generacion del Magíster en Éticas Aplicadas UC.