La ciencia amenazada, un riesgo para la democracia
En la columna “La ciencia amenazada, un riesgo para la democracia”, publicada en El Mercurio, Juan Larraín, director del Instituto de Éticas Aplicadas y académico de la Facultad de Ciencias Biológicas UC, se refiere a la importancia que tiene la ciencia para que la democracia no se debilite. “La ciencia como actividad humana busca la verdad mediante la comprensión de […]

En la columna “La ciencia amenazada, un riesgo para la democracia”, publicada en El Mercurio, Juan Larraín, director del Instituto de Éticas Aplicadas y académico de la Facultad de Ciencias Biológicas UC, se refiere a la importancia que tiene la ciencia para que la democracia no se debilite.
“La ciencia como actividad humana busca la verdad mediante la comprensión de la realidad. Se basa principalmente, aunque no únicamente, en la evidencia empírica. Entendida como conocimiento incluye a las humanidades y las artes. Debe estar siempre abierta a la crítica y a revisar sus conclusiones ante nueva evidencia. La ciencia puede llegar a proveer altos grados de certeza, pero estos nunca llegarán a ser absolutos, ya que de serlos no podrían ser revisados”, explica.
Finalmente, el profesor Larraín destaca que “una ciencia amenazada, que carece de la confianza del cuerpo social, debilita uno de los pilares de la democracia y la pone en riesgo. Por ello, es necesario robustecer la importancia de la ciencia y llevarla a cabo con estándares éticos. Desafío que es responsabilidad de toda la sociedad, pero en especial de quienes nos dedicamos a la investigación científica”.
Invitamos a leer la columna completa en El Mercurio.