Por qué no se puede usar la inteligencia artificial como terapia psicológica
La académica del Instituto de Éticas Aplicadas UC en cargo compartido con el Instituto de Ingeniería Matemática y Computacional (IMC UC) e investigadora del Centro Nacional de Inteligencia Artificial (Cenia),Gabriela Arriagada Bruneau, fue entrevistada por Visión Universitaria de la Universidad Católica, junto a las académicas Paula Errázuriz de Psicología UC y Jocelyn Dunstan de Ingeniería UC, sobre la tendencia que hay en […]

La académica del Instituto de Éticas Aplicadas UC en cargo compartido con el Instituto de Ingeniería Matemática y Computacional (IMC UC) e investigadora del Centro Nacional de Inteligencia Artificial (Cenia),Gabriela Arriagada Bruneau, fue entrevistada por Visión Universitaria de la Universidad Católica, junto a las académicas Paula Errázuriz de Psicología UC y Jocelyn Dunstan de Ingeniería UC, sobre la tendencia que hay en Chile de usar herramientas como ChatGPT para hablar de emociones, buscar consejo o incluso lidiar con momentos difíciles.
En la nota “Por qué no se puede usar la inteligencia artificial como terapia psicológica”, las académicas UC advierten que, aunque la inteligencia artificial (IA) puede ser útil como apoyo, no reemplaza en ningún caso la atención de un profesional de la salud mental.
Al respecto, Arriagada señala que muchas personas —especialmente jóvenes— buscan en la IA una respuesta sin juicio. “Es una paradoja: buscamos consuelo emocional en un mundo automatizado”, explica. Esa sensación de compañía inmediata puede generar dependencia emocional. “Conversar con un modelo como ChatGPT puede parecer más fácil que hablar con un amigo o familiar. Pero eso no significa que sea mejor”, añade.
Además, según la académica, la inteligencia artificial también responde a otra solicitud de la gente más joven, “entrega el confort de obtener esa respuesta inmediata y les permite obtener una respuesta, quizás, más personalizada”.
Invitamos a leer la nota completa en Visión Universitaria y también en Radio Biobío.