Nuevo artículo del académico Fernando Arancibia-Collao explora los bienes morales en la relación entre padres e hijos
“The Moral Goods of the Parental Relationship” se titula la publicación del académico del Instituto de Éticas Aplicadas UC, Fernando Arancibia-Collao, en la que reflexiona, desde un punto de vista ético, sobre la integración de los bienes morales en la relación parental. Para abordar el tema de los bienes morales en la relación parental, explica […]

“The Moral Goods of the Parental Relationship” se titula la publicación del académico del Instituto de Éticas Aplicadas UC, Fernando Arancibia-Collao, en la que reflexiona, desde un punto de vista ético, sobre la integración de los bienes morales en la relación parental.
Para abordar el tema de los bienes morales en la relación parental, explica el autor, es necesario comprender la diferencia entre los bienes de hijos y padres. Argumenta Arancibia que “una forma de hacerlo es mediante la comprensión de las diferencias cualitativas que hay entre la niñez y la edad adulta. Creo que, entre las dos teorías sobre la naturaleza de la infancia, la mejor opción es una posición intermedia que entienda que hay bienes específicos de la infancia, pero que estos bienes se pueden encontrar en otras etapas del desarrollo de una persona”.
Destaca que “los bienes morales de los hijos están en el centro de la relación parental, en la medida en que son el objeto propio de esta relación. En otras palabras, los bienes de los padres son los hijos”. En el texto, el académico demuestra esta relación a través de la noción de donación, que explica, a su vez, otras relaciones humanas similares.
El bien de los padres es el niño
El autor concluye en el artículo, publicado en Ramon Llull Journal of Applied Ethics, que una forma de comprender la naturaleza particular de los bienes involucrados en la relación parental es a través de la distinción en el estadio de desarrollo de las personas. Para simplificar, identifica dos etapas: adulta y preadulta. La última varía de muchas maneras, pero puede haber algunas características comunes entre ellas, por lo que distingue esta etapa como niñez. Luego, revisa dos enfoques: la concepción estativa, que identifica claramente los estados de desarrollo de la persona y la concepción estadual o progresiva. Sostiene que una posición correcta debe contener algunas características de ambos. Este camino intermedio es el marco para la distinción entre los bienes de la infancia y los bienes de los padres.
“Los bienes de la paternidad son los bienes de la infancia. Más específicamente, el bien de los padres es el niño mismo. Es fundamental en esta aproximación para los bienes de los padres el concepto de don o donación, sin el cual la naturaleza de las relaciones humanas íntimas y profundas sería ininteligible”, concluye Arancibia.
Invitamos a leer el artículo completo “The Moral Goods of the Parental Relationship”.