Brechas y oportunidades en la adopción de IA en América Latina

27 de Diciembre 2024

La académica del Instituto de Éticas Aplicadas UC en cargo compartido con el Instituto de Ingeniería Matemática y Computacional (IMC UC) e investigadora del Centro Nacional de Inteligencia Artificial (Cenia), Gabriela Arriagada Bruneau, publicó la columna “Brechas y oportunidades en la adopción de IA en América Latina” en la Revista Negocio y Construcción. En la publicación, la profesora Arriagada se refiere a los […]

Imagen de fondo blanco con el texto, en la parte superior: Brechas y oportunidades en la adopción de IA en América Latina. Abajo, al lado izquierdo, la imagen de una mano robótica y una mano humana a punto de tocar un mundo hecho con IA. Al lado derecho, la foto de la profesora Gabriela Arriagada y abajo el texto: Gabriela Arriagada, académica UC IEA/IMC e investigadora joven del Centro Nacional de Inteligencia Artificial.

La académica del Instituto de Éticas Aplicadas UC en cargo compartido con el Instituto de Ingeniería Matemática y Computacional (IMC UC) e investigadora del Centro Nacional de Inteligencia Artificial (Cenia), Gabriela Arriagada Bruneau, publicó la columna “Brechas y oportunidades en la adopción de IA en América Latina” en la Revista Negocio y Construcción.

En la publicación, la profesora Arriagada se refiere a los avances destacados de 2024 y los desafíos pendientes de 2025 en la inteligencia artificial (IA), señalando que Latinoamérica demostró un compromiso renovado hacia la integración y regulación de la IA, enfrentando tanto oportunidades como desafíos. Desde un aumento sostenido en el talento hasta avances en alfabetización digital y éticas de la inteligencia artificial, la región busca cerrar las brechas tecnológicas que la separan de Estados Unidos.

“La promoción de la alfabetización digital en todos los niveles educativos y en el público general es fundamental para que la sociedad no sólo use la tecnología de manera informada, sino también la cuestione y dirija de manera crítica y constructiva. Esto es esencial para crear un futuro tecnológico ético y depende de nuestra capacidad para educar y formar ciudadanos y profesionales que no sólo comprendan la IA, sino que también puedan influir en su trayectoria”, explica la académica.

Te invitamos a leer la columna completa en Revista Negocio y Construcción.