Dignidad humana
El académico del Instituto de Éticas Aplicadas UC, Fernando Arancibia, publicó en El Mercurio de Valparaíso la carta al director “Dignidad humana” en la que destaca la conmemoración, el 25 de marzo, del Día del niño que está por nacer, el que surge de la preocupación de diversos sectores sociales ante la progresiva relativización del valor de la […]

El académico del Instituto de Éticas Aplicadas UC, Fernando Arancibia, publicó en El Mercurio de Valparaíso la carta al director “Dignidad humana” en la que destaca la conmemoración, el 25 de marzo, del Día del niño que está por nacer, el que surge de la preocupación de diversos sectores sociales ante la progresiva relativización del valor de la vida humana y de su dignidad intrínseca.
En este sentido, el profesor Arancibia destaca que “la reciente declaración Dignitas Infinita del Dicasterio para la Doctrina de la Fe (…) sostiene que la dignidad humana es una condición propia de toda persona, inalienable e incondicionada. Se trata de una dignidad ‘ontológica’, es decir, consustancial a la existencia misma del ser humano y, por tanto, imposible de perder”.
Finaliza señalando que “la declaración Dignitas Infinita plantea que las distintas formas de vulneración de la dignidad humana están profundamente interrelacionadas. Por ello, conmemorar el Día del niño por nacer no es sólo una toma de posición en un debate específico, sino una afirmación de principios frente a múltiples realidades que afectan a los más vulnerables. El niño por nacer se presenta, así, como una expresión paradigmática de la fragilidad que atraviesa a toda persona humana; y frente a esa vulnerabilidad, la única respuesta coherente es el cuidado”.
Invitamos a leer la carta completa en El Mercurio de Valparaíso.