Los avances y dilemas en el desarrollo y uso de humanos sintéticos

30 de Enero 2025

La académica del Instituto de Éticas Aplicadas UC (IEA) en cargo compartido con el Instituto de Ingeniería Matemática y Computacional (IMC UC) e investigadora del Centro Nacional de Inteligencia Artificial (Cenia), Gabriela Arriagada Bruneau, fue entrevistada por Chile Tecnológico de El Mercurio sobre los avatares digitales altamente realistas, cuyo mercado y uso está creciendo rápidamente, principalmente, en áreas de marketing y estudio […]

Gráfica con el fondo celeste, que en la parte superior izquierda tiene un print de pantalla con el texto: Aplicaciones van desde servicio al cliente hasta entrenamiento de personal: Los avancese y dilemas en el desarrollo y uso de humanos sintéticos. En el lado inferior derecho, la imagen de una humana sintética.

La académica del Instituto de Éticas Aplicadas UC (IEA) en cargo compartido con el Instituto de Ingeniería Matemática y Computacional (IMC UC) e investigadora del Centro Nacional de Inteligencia Artificial (Cenia), Gabriela Arriagada Bruneau, fue entrevistada por Chile Tecnológico de El Mercurio sobre los avatares digitales altamente realistas, cuyo mercado y uso está creciendo rápidamente, principalmente, en áreas de marketing y estudio del comportamiento de consumidores.

La profesora Arriagada indica, en la nota, que los sistemas de inteligencia artificial no son neutrales y reflejan los valores y culturas de los desarrolladores, a veces sin que estos se den cuenta. Esto podría perpetuar estereotipos y excluir, reducir o eliminar, por ejemplo, la diversidad de un proceso de reclutamiento.

Sin embargo, los humanos sintéticos podrían ser creados con un diseño inclusivo en la base de su funcionamiento. “En este sentido, podrían llegar a ser una excelente herramienta educativa que promueva valores de diversidad y equidad, incorporando múltiples idiomas, dialectos y comportamientos culturales. El desafío, entonces, es responder la pregunta de para qué queremos contar con estas creaciones. En esa reflexión podremos encontrar soluciones que permitan seguir desarrollando tecnología en pos del bien social”, concluye.

Invitamos a leer la nota completa en El Mercurio.